Crónica desde Lomo de Corvina, Villa el Salvador, Lima, Perú

"El mejor legado para nuestras hijas"

Los ojos de Marlene son grandes como los sueños que tiene para el futuro de sus hijas. Ella sueña con que sus tres niñas lleguen a ser profesionales con los valores bien establecidos. Por eso trabaja sin descanso: para que a Faviana, Zaraí y Noemí no les falte salud, comida y una buena educación que respalde su futuro.

Marlene Romero es una madre de familia que vive en el sector Pilar Nores del asentamiento humano Lomo de Corvina, a donde llegó hace más de 10 años junto a su esposo Fidel, para formar una familia. Ya desde muy jovencita comprendió que la mejor forma de progresar es trabajando duro y parejo, y esa es la enseñanza que a diario les procura dar a sus hijas.

"Todo el esfuerzo que su padre y yo hacemos es para ustedes, no para mí porque yo ya viví mi niñez, mi adolescencia y mi juventud. Tu padre y yo no seremos eternos y por lo menos queremos dejarles de herencia sus estudios y buenos valores", le dice a sus hijas.

Ella está de acuerdo con que las niñas no sólo se preparen en conocimientos, sino también en el aprendizaje de habilidades sociales y en su empoderamiento para desenvolverse mejor. Y para ella, el trabajo que hace INFANT, en asociación con el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), es fundamental para los niños, niñas y adolescentes de esta zona al sur de Lima.

"Me ha gustado que mis hijas asistan a las reuniones del INFANT. Ahora son más responsables y ayudan en casa. Faviana antes no quería hacer sus tareas, pero ahora sabe que su responsabilidad es estudiar y cumplir sus deberes. A Zaraí también la veo más responsable, ha aprendido a dibujar y ahora lee más", agrega con orgullo.

Con una sonrisa en los labios, Marlene mira a sus hijas y se nota la felicidad que siente al verlas más desenvueltas. La relación con ellas, además, ha mejorado pues han comenzado a compartir sus sentimientos y sueños a raíz de las reflexiones y juegos que realizan en el local comunal.

Así se lo ha comentado a su esposo, quien todas las noches la escucha atentamente. "Todo lo que sea para que ellas puedan aprender está muy bien. Si les hace bien, debemos apoyarlas", le suele decir Fidel.

Por todo esto, Marlene valora las iniciativas del INFANT en torno a empoderar a los niños y promover sus derechos. Es más, sabe la importancia de educarlas con diálogo y respeto mutuo, requisitos para indispensables para formar seres humanos felices.